Es extraño analizar el año cuando no estamos tan cerca de terminarlo, pero a raíz de pequeños episodios en la vida me parece pertinente.
Partí en año trabajando com RRPP sin serlo, a cargo del ceremonial y protocolo de la Universidad de Chile. Fue una experiencia demasiado intensa para mi, pero aprendí muchísimo y puse a prueba mi colon y sobrevivió...sobrevivimos los dos.
Luego un febrero relajado, decididamente vacaciones. No tesis, no trabajo, no nada más que flojear por un mes. Rico.
Posteriormente llegó marzo con el desafío (nuevamente) de la ayudantía y de terminar la bendita tesis, pero ese proceso me tuvo como loca hasta el último minuto. El 30 de junio recién entregué, casi tirándome de un puente y con ganas de matar a cualquiera que me diera un problema. Hasta ahí, la falta de un trabajo estable y "real" (no es que la ayudantía no sea pega, pero supongo que se entiende) no se notaba.
Julio fue raro, vacaciones de la ayudantía, esperando las notas de la tesis y haciendo cuenta regresiva para los 24. Este año mi cumpleaños fue lo mejor de la vida, memorable memorable como algunos de la más tierna infancia.
Pero llegó agosto -pasó mi cumple- y aún no llegaban las notas, menos la fecha de defensa de la tesis...y la desocupación comenzó a perturbarme.
Ya estamos por terminar el mes y ya tengo notas y fecha de defensa, pero aún no tengo trabajo y eso me vuelve loca. Me he puesto floja, me levanto tarde, me siento frente al compu -como ahora- en pijama a revisar mi cibernética vida y me desocupo sin haber hecho mucho. Gracias a Dios -o a mi, tal vez- a principios de julio comencé a "jugar" a asesorar comunicacionalmente a Bomba Racimo, línea de diseño de accesorios de mi amiga Natu, y eso me ha tenido algo activa y motivada.
Ha sido raro partir tan a full y estar ahora tan desocupada. Me perturba no ser capaz de levantarme temprano y hacer ejercicio y luego leer y buscarme tareas, pero creo que poco a poco (quizás demasiado lento para mi paciencia) he comenzado a ordenarme y pronto conseguiré reactivarme.
Por ahora busco pega y trato de disfrutar la falta de responsabilidades compartiendo con mis amigas, familia y mi novio, sacándole el jugo a los scout y tratando de aprender sobre la web que es una herramienta tan necesaria para una comunicadora como yo. Quizás suena como a mucho que hacer, pero sigo sintiendo que es nada. Nací trabajólica y con el correr de los años he descubierto que me gusta mantenerme ocupada...defecto o virtud...con el tiempo se verá.
Lo que viene?...espero que una magnífica defensa de mi tesis y un trabajo, concretar algunas cosas con mis proyectos y seguir creciendo para comenzar a volar con mis propias alas.
martes, 25 de agosto de 2009
jueves, 13 de agosto de 2009
En busca de...
Para variar no me encuentro en un estado de felicidad plena a la hora de sentarme a escribir. Lamentablemente mi pluma fluye y me obliga a escribir sólo cuando alguna pieza no está en su lugar.
Ahora ocurre que perdí algo, pero no sé que. Por distintas circunstancias las sonrisas que buscaba en el post anterior han comenzado a volver y ese tema pareciera mejorar. Pero cuando un problema te abandona eres capaz de prestarle atención a otro que habías dejado en segundo planto y eso es justamente lo que me sucedió.
Por diversas circunstancias (esa palabra es mágica para mi, lo explica todo), me encuentro en mi casa, con poco y nada que hacer, intentando encontrar ocupación, en el más amplio sentido de la palabra.
A ratos me incentivo pensando que tener vacaciones antes de la defensa de mi tesis y de encontrar una pega como profesional por primera vez no es malo, pero no puedo dejar de desesperarme entre las paredes de mi hogar.
También intento inventarme ocupaciones, limpiar el closet, hacerle trámites a mis papás, hacer aseo, cocinar, preparar cosas ricas, estudiar alguna cosa en la web. Aún así es inevitable me sobre tiempo y me falte motivación.
Increíblemente no he ordenado mi closet, ni he comenzado con mi rutina de ejercicios, ni estoy leyendo un libro, ni he trabajo en mi proyecto. Lo único que me mantiene ocupada es el "negocio" con una amiga y en eso me entretengo -y produzco- algunas horas en el día.
Sé que la solución parte por que me obligue a hacer cosas y que de a poco encontraré el ritmo, la energía y esa motivación perdida. Quizás sea este post una forma de obligarme a moverme.
Sólo puedo concluir que el que busca encuentra y que...¿cómo no voy a encontrar lo que me falta?
Ahora ocurre que perdí algo, pero no sé que. Por distintas circunstancias las sonrisas que buscaba en el post anterior han comenzado a volver y ese tema pareciera mejorar. Pero cuando un problema te abandona eres capaz de prestarle atención a otro que habías dejado en segundo planto y eso es justamente lo que me sucedió.
Por diversas circunstancias (esa palabra es mágica para mi, lo explica todo), me encuentro en mi casa, con poco y nada que hacer, intentando encontrar ocupación, en el más amplio sentido de la palabra.
A ratos me incentivo pensando que tener vacaciones antes de la defensa de mi tesis y de encontrar una pega como profesional por primera vez no es malo, pero no puedo dejar de desesperarme entre las paredes de mi hogar.
También intento inventarme ocupaciones, limpiar el closet, hacerle trámites a mis papás, hacer aseo, cocinar, preparar cosas ricas, estudiar alguna cosa en la web. Aún así es inevitable me sobre tiempo y me falte motivación.
Increíblemente no he ordenado mi closet, ni he comenzado con mi rutina de ejercicios, ni estoy leyendo un libro, ni he trabajo en mi proyecto. Lo único que me mantiene ocupada es el "negocio" con una amiga y en eso me entretengo -y produzco- algunas horas en el día.
Sé que la solución parte por que me obligue a hacer cosas y que de a poco encontraré el ritmo, la energía y esa motivación perdida. Quizás sea este post una forma de obligarme a moverme.
Sólo puedo concluir que el que busca encuentra y que...¿cómo no voy a encontrar lo que me falta?
lunes, 3 de agosto de 2009
Buscando sonrisas
Hace varios años ya que el camino se hizo algo más obscuro de lo que pensábamos, pero decidimos seguir adelante porque no se veían otros caminos. Ahora que lo pienso, creo que nos equivocamos.
Hoy me encuentro recorriendo los pasillos de mi mente en busca de recuerdos felices, tratando de rescatar las sonrisas que perdimos mientras avanzábamos por la vida. Encuentro muchísimas y variadas imágenes, algo así como si viera las fotos en el álbum de una familia feliz. Inevitablemente me pregunto dónde fue que dejamos todo eso.
También recuerdo que en una infancia y adolescencia no tan lejana creí tener poderes mágicos, una fuerza en mi que me permitía protegerme y proteger a otros con la fuerza de mis sentimientos y de la tierra...y curiosamente muchas veces funcionó. Hoy no encuentro ese talento en mi, no logro escribir un verso que le brinde ayuda a otros, ni menos siento fuerzas para hacerme cargo de la protección de alguien más ajeno a mi.
Mirar hacia atrás puede ser peligroso, decía ayer una tía. Nos hace patente el paso del tiempo, nos muestra lo que ya dejamos atrás y no podemos recuperar, nos hace ver como hemos crecido, que hicimos y que no.
Lamentablemente el ejercicio de mirar atrás se hace necesario cuando pierdes algo, ya sea en el afán de recordar en que lugar lo dejaste olvidado o sólo por evitar perder algo, errar, caer, etc.
Sentada frente a la pantalla del computador busco amigos de forma vitual. Me da miedo llamar y alarmar a todos. Anoche lo hice y aunque fue sanador para mi, en alguna medida siento que no debí hacerlo.
Hoy me encuentro recorriendo los pasillos de mi mente en busca de recuerdos felices, tratando de rescatar las sonrisas que perdimos mientras avanzábamos por la vida. Encuentro muchísimas y variadas imágenes, algo así como si viera las fotos en el álbum de una familia feliz. No dejo de preguntarnos donde quedó la felicidad, la tranquilidad, el equilibrio.
Necesito encontrar un sendero por donde desviar nuestro paso y recibir nuevamente los rayos del sol sobre nuestros rostros, necesito regalarles fuerza, fe, alegría, paz.
Lo malo, es que no encuentro nada de lo que busco, sólo recuerdos.
Hoy me encuentro recorriendo los pasillos de mi mente en busca de recuerdos felices, tratando de rescatar las sonrisas que perdimos mientras avanzábamos por la vida. Encuentro muchísimas y variadas imágenes, algo así como si viera las fotos en el álbum de una familia feliz. Inevitablemente me pregunto dónde fue que dejamos todo eso.
También recuerdo que en una infancia y adolescencia no tan lejana creí tener poderes mágicos, una fuerza en mi que me permitía protegerme y proteger a otros con la fuerza de mis sentimientos y de la tierra...y curiosamente muchas veces funcionó. Hoy no encuentro ese talento en mi, no logro escribir un verso que le brinde ayuda a otros, ni menos siento fuerzas para hacerme cargo de la protección de alguien más ajeno a mi.
Mirar hacia atrás puede ser peligroso, decía ayer una tía. Nos hace patente el paso del tiempo, nos muestra lo que ya dejamos atrás y no podemos recuperar, nos hace ver como hemos crecido, que hicimos y que no.
Lamentablemente el ejercicio de mirar atrás se hace necesario cuando pierdes algo, ya sea en el afán de recordar en que lugar lo dejaste olvidado o sólo por evitar perder algo, errar, caer, etc.
Sentada frente a la pantalla del computador busco amigos de forma vitual. Me da miedo llamar y alarmar a todos. Anoche lo hice y aunque fue sanador para mi, en alguna medida siento que no debí hacerlo.
Hoy me encuentro recorriendo los pasillos de mi mente en busca de recuerdos felices, tratando de rescatar las sonrisas que perdimos mientras avanzábamos por la vida. Encuentro muchísimas y variadas imágenes, algo así como si viera las fotos en el álbum de una familia feliz. No dejo de preguntarnos donde quedó la felicidad, la tranquilidad, el equilibrio.
Necesito encontrar un sendero por donde desviar nuestro paso y recibir nuevamente los rayos del sol sobre nuestros rostros, necesito regalarles fuerza, fe, alegría, paz.
Lo malo, es que no encuentro nada de lo que busco, sólo recuerdos.
sábado, 23 de mayo de 2009
Crisis
La segunda definición de esta palabra según el maravilloso diccionario de la Real Academia Española en línea dice:
"Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales"
Según esa definición yo estoy en plena crisis y aún no vislumbro una próxima salida.
Lamento iniciar así mi regreso a las pistas bloggeras, pero era estrictamente necesario sacar esto de adentro antes de reventar.
Ocurre que muchas cosas en mi vida han comenzado a generar cortocircuito dentro de mi y, lamentablemente, creo que la solución no está para nada a mi alcance. Sé que muchos dirían que sí, que puedo llegar y solucionar este asunto sin tanta meditación, pero asumo ser una chica compleja y no tan fácil de satisfacer.
Por detalles innecesarios de ser mencionados, he entrado en conflicto con mi hogar y su sistema de vida, reglas, normas y funcionamiento en general y, por esa misma situación y el incontenible deseo de huir, he comenzado a cuestionarme mi futuro profesional, ya que tener una pega es la única manera de huir.
Para el segundo problema encontré cierto grado de solución. Buscaré trabajo y trabajaré en lo que se presente dentro de mi rubro (las comunicaciones) para conseguir medios económicos para tener mi propio hogar y en paralelo construiré varios proyectos que me motivan y espero algún día me den de comer.
El punto es que dicha solución profesional/laboral me pone en estado de lentitud respecto de mis planes de independencia o abandono del nido -como quieran decirle, en realidad-, ya que conseguir dinero para irse y comprarse lo básico para vivir es re complicado. Y haré énfasis en vivir, porque no quiero sobrevivir. Por eso comenté al inicio de este post que era compleja y difícil de satisfacer.
Ahora que llego a este punto donde he escrito abiertamente mi estado de ánimo y mi situación actual, entiendo que este post no tiene ninguna, absolutamente ninguna utilidad, porque puede desahogarme, puede permitirme compartir con otros mi situación y, por lo mismo, recibir otros puntos de vista, pero no solucionarán mi problema.
Es ahora cuando recuerdo innumerables comentarios -pero uno reciente en particular- respecto de mi obsesiva manía de ser ordenada, planificada, estructurada. Lo cómico es que este enorme defecto en la vida personal, que me impide tomar decisiones riesgosas o ser más impulsiva, es el mejor talento profesional que tengo: ser absoluta y completamente planificada.
Quisiera poder concluir algo al terminar de escribir, pero sé que no será posible sacar más conclusiones que las que ya he sacado estos últimos meses. Como decía un querido amigo y profesor, la vida es una habitación con muros de vidrio y lo que hace la diferencia para cada uno de nosotros es el punto desde donde vemos hacia el interior. Por lo tanto, el solo hecho de haber crecido, estudiado y, por tanto, modificado mi posición para mirar la vida, no podré nunca más sentirme en casa en lo que es aún mi casa. Porque ya no comparto miles de ideas con mis padres, porque tengo un ritmo distinto para pasar por el mundo, porque mi filosofía de compartir los espacios es diferente, porque -incluso y aunque parezca irónico- gusto de horarios distintos, colores diferentes para una habitación y tantas cosas más.
Simplemente puedo decirme -y decirles, de paso- que no me queda más que seguir recorriendo el camino con la paciencia y la serenidad que ya no tengo hasta encontrarme en el momento preciso con las circunstancias esperadas para comenzar una nueva etapa.
Aprovecho de darles y darme la bienvenida a mi blog, que estará renovándose más seguido con mis conflictos privados, mis comentarios sobre la vida y, de pronto, algunos aportes más profesionales al mundo exterior.
Nos vemos pronto
"Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales"
Según esa definición yo estoy en plena crisis y aún no vislumbro una próxima salida.
Lamento iniciar así mi regreso a las pistas bloggeras, pero era estrictamente necesario sacar esto de adentro antes de reventar.
Ocurre que muchas cosas en mi vida han comenzado a generar cortocircuito dentro de mi y, lamentablemente, creo que la solución no está para nada a mi alcance. Sé que muchos dirían que sí, que puedo llegar y solucionar este asunto sin tanta meditación, pero asumo ser una chica compleja y no tan fácil de satisfacer.
Por detalles innecesarios de ser mencionados, he entrado en conflicto con mi hogar y su sistema de vida, reglas, normas y funcionamiento en general y, por esa misma situación y el incontenible deseo de huir, he comenzado a cuestionarme mi futuro profesional, ya que tener una pega es la única manera de huir.
Para el segundo problema encontré cierto grado de solución. Buscaré trabajo y trabajaré en lo que se presente dentro de mi rubro (las comunicaciones) para conseguir medios económicos para tener mi propio hogar y en paralelo construiré varios proyectos que me motivan y espero algún día me den de comer.
El punto es que dicha solución profesional/laboral me pone en estado de lentitud respecto de mis planes de independencia o abandono del nido -como quieran decirle, en realidad-, ya que conseguir dinero para irse y comprarse lo básico para vivir es re complicado. Y haré énfasis en vivir, porque no quiero sobrevivir. Por eso comenté al inicio de este post que era compleja y difícil de satisfacer.
Ahora que llego a este punto donde he escrito abiertamente mi estado de ánimo y mi situación actual, entiendo que este post no tiene ninguna, absolutamente ninguna utilidad, porque puede desahogarme, puede permitirme compartir con otros mi situación y, por lo mismo, recibir otros puntos de vista, pero no solucionarán mi problema.
Es ahora cuando recuerdo innumerables comentarios -pero uno reciente en particular- respecto de mi obsesiva manía de ser ordenada, planificada, estructurada. Lo cómico es que este enorme defecto en la vida personal, que me impide tomar decisiones riesgosas o ser más impulsiva, es el mejor talento profesional que tengo: ser absoluta y completamente planificada.
Quisiera poder concluir algo al terminar de escribir, pero sé que no será posible sacar más conclusiones que las que ya he sacado estos últimos meses. Como decía un querido amigo y profesor, la vida es una habitación con muros de vidrio y lo que hace la diferencia para cada uno de nosotros es el punto desde donde vemos hacia el interior. Por lo tanto, el solo hecho de haber crecido, estudiado y, por tanto, modificado mi posición para mirar la vida, no podré nunca más sentirme en casa en lo que es aún mi casa. Porque ya no comparto miles de ideas con mis padres, porque tengo un ritmo distinto para pasar por el mundo, porque mi filosofía de compartir los espacios es diferente, porque -incluso y aunque parezca irónico- gusto de horarios distintos, colores diferentes para una habitación y tantas cosas más.
Simplemente puedo decirme -y decirles, de paso- que no me queda más que seguir recorriendo el camino con la paciencia y la serenidad que ya no tengo hasta encontrarme en el momento preciso con las circunstancias esperadas para comenzar una nueva etapa.
Aprovecho de darles y darme la bienvenida a mi blog, que estará renovándose más seguido con mis conflictos privados, mis comentarios sobre la vida y, de pronto, algunos aportes más profesionales al mundo exterior.
Nos vemos pronto
jueves, 20 de marzo de 2008
Quiero
La forma verbal "quiero" está íntimamente asociada a los niños, que constantemente se enamoran y encandilan con diversos objetos del mundo que les rodea.
En esta ocasión, la niña soy yo y declaro querer muchas cosas y me comprometo conmigo misma para conseguirlas, porque que aburrido es soñar sin buscar que ese sueño se cumpla o crear planes maestros sin ejecutarlos.
Lo primero que quiero es buscarme un trabajo entretenido. No hablo de ser reidora de un programa o trabajar poco y ganar mucho, sino de encontrar un proyecto interesante, que tengo coherencia con mis intereses y que me de algo de dinero para cumplir mi segundo "querimiento".
Quiero una buenas vacaciones junto a mi novio el próximo verano para terminar de decidir el rumbo de mi vida en un ambiente lejano y en paz. Para muchos puede sonar apresurado y aviejado de mi parte querer aclarar mi vida o mis planes de casorio, pero me siento lista para vivir la vida y no quiero ponerle pausa a mis energías, porque los días pasas sin esperar por mi.
Quiero estudiar muchas cosas. Y no hablo de ir a la universidad otra vez, pero si me gustaría hacer algo de fotografía y quizás unas clases de canto. Debo ser honesta con ustedes y conmigo y por lo mismo reconozco mi alma frustrada de fotógrafa y cantante...lo peor es que creo que para la último pude tener futuro, con estudios, pude tener futuro.
Quiero retomar antiguos hobies, cosas como pintar en acrílico y escribir micro cuentos y poemas, pero pareciera que la falta de tiempo me corta la inspiración. Lo bueno es que me siento cargada de ideas, emociones y energía, así que supongo podré hacerme los espacio necesarios.
También quiero comprometerme con mi cuerpo, es decir, hacer algo de ejercicio semanal y comer lo mejor posible sin dejar de ser feliz para mejorar mi estado físico y de pasada verme mejor y sentirme bien conmigo misma. Aunque admito que tras mi cambio de vida el año pasado ya me siento mejor y hasta me gusto un poco.
En fin...no sé si quiero algo más por ahora, pero creo que la lista es larga y merecerá trabajo, así es que los dejo y comienzo a organizar mis días para cumplir todo y ser más feliz.
Aps!...y aunque asumo haber abandonado mi cruzada de periodista, me justifico -aunque no deba y se vea mal- que el trabajo me ha bastado y sobrado para satisfacer esa faceta y que el blog volverá a ser mi pequeño rincón...jamás un diario de vida, pero algo así como una bitácora.
Besos
En esta ocasión, la niña soy yo y declaro querer muchas cosas y me comprometo conmigo misma para conseguirlas, porque que aburrido es soñar sin buscar que ese sueño se cumpla o crear planes maestros sin ejecutarlos.
Lo primero que quiero es buscarme un trabajo entretenido. No hablo de ser reidora de un programa o trabajar poco y ganar mucho, sino de encontrar un proyecto interesante, que tengo coherencia con mis intereses y que me de algo de dinero para cumplir mi segundo "querimiento".
Quiero una buenas vacaciones junto a mi novio el próximo verano para terminar de decidir el rumbo de mi vida en un ambiente lejano y en paz. Para muchos puede sonar apresurado y aviejado de mi parte querer aclarar mi vida o mis planes de casorio, pero me siento lista para vivir la vida y no quiero ponerle pausa a mis energías, porque los días pasas sin esperar por mi.
Quiero estudiar muchas cosas. Y no hablo de ir a la universidad otra vez, pero si me gustaría hacer algo de fotografía y quizás unas clases de canto. Debo ser honesta con ustedes y conmigo y por lo mismo reconozco mi alma frustrada de fotógrafa y cantante...lo peor es que creo que para la último pude tener futuro, con estudios, pude tener futuro.
Quiero retomar antiguos hobies, cosas como pintar en acrílico y escribir micro cuentos y poemas, pero pareciera que la falta de tiempo me corta la inspiración. Lo bueno es que me siento cargada de ideas, emociones y energía, así que supongo podré hacerme los espacio necesarios.
También quiero comprometerme con mi cuerpo, es decir, hacer algo de ejercicio semanal y comer lo mejor posible sin dejar de ser feliz para mejorar mi estado físico y de pasada verme mejor y sentirme bien conmigo misma. Aunque admito que tras mi cambio de vida el año pasado ya me siento mejor y hasta me gusto un poco.
En fin...no sé si quiero algo más por ahora, pero creo que la lista es larga y merecerá trabajo, así es que los dejo y comienzo a organizar mis días para cumplir todo y ser más feliz.
Aps!...y aunque asumo haber abandonado mi cruzada de periodista, me justifico -aunque no deba y se vea mal- que el trabajo me ha bastado y sobrado para satisfacer esa faceta y que el blog volverá a ser mi pequeño rincón...jamás un diario de vida, pero algo así como una bitácora.
Besos
lunes, 11 de febrero de 2008
Amistad...luces y sombras de una historia
Sé que dije que dije que no utilizaría más este rincón como un diario de vida público, pero mis arranques analíticos me superaron y he regresado a escribir libremente. De todos modos les cuento que tengo un proyecto de reportaje personal y que espero comentar algunas cositas del acontecer nacional en los próximos días, porque hay temas interesantes mal analizados y presentados por los medios.
En fin, lo que me trajo aquí hoy es la necesidad de cerrar un capítulo, aunque en mi discurso era algo cerrado. No daré nombres, porque no corresponde, pero quienes sepan de la historia sabrán de quienes hablo.
Hace cuatro años cambió mi vida, salí de la enseñanza media y entré a la universidad a estudiar periodismo. No estaba segura de haber elegido correctamente, pero sentía que no había mejor alternativa. Ahora creo que pude ser profe, publicista, administradora de empresas y un sin fín de cosas más, pero ya no las fui...pero quizás las seré.
El asunto es que ese cambio vino de la mano de muchos más, algunos felices y otros complejos, pero el más importante partió aquel año 2003, en que terminaba el cuarto medio y terminará hoy en estas palabras.
Supongo que todos los lectores han contado con un amigo a amiga que cumple todos los roles que un ser humanos necesita. Es tu amiga, tu partner, tu crítico, sicólogo, esteticista, colega, enemigo, un pseudo novio ya que te conciente cuando puede y es como tu hermana o hermano ideal.
Como todo el mundo tuve a alguien así. y no digo que hoy no tenga un montón de grandes amigas, un par de amigos de la infancia eternos e incondicionales y un novio maravilloso, pero esa persona con quien compartí unos hermosos y complejos cuatro años de enseñanza media y quien pensé que acompañaría siempre hoy sólo se transformó en un familiar político holográfico. Esto porque es mi cuñada.
Sé que todo el mundo cambia y que el pasar de ser sólo mi mejor amiga a también ser mi cuñada modifica mucho las cosas, pero ella sufrió otros cambios que se alejan de lo que se puede manejar sólo con cariño.
Conoció a otras personas, otra música y otra forma de ver la vida; modificó ciertos hábitos y destinó menos tiempo a nosotras; se puso más quisquillosa y los celos por mi falta de tiempo y la presencia de su hermano generaron conflictos.
Nos distanciamos y luego nos arreglamos y así nos llevamos tres años, hasta que algo cambió. Dejamos de entendernos, como si hablaramos idiomas distintos, como si nunca nos hubiésemos conocido y, de una forma u otra, ambas sentimos que la otra ya no nos quería como antes. Y tal vez era verdad.
Me habría gustado ser capaz de acompañarla en su cmino y me habría hecho muy feliz si la hubiese tenido más cerca, pero no fue así y cada vez lo es menos.
Hoy le pongo punto final a una amistad que fue linda, de colores mágicos y grises sombríos y que hace tiempo dejé de sostener. Quisiera confesar que en cierta medida me siento culpable de rendirme, porque no es mi estilo y porque lamentablemente para m seguiré viéndola a la distancia.
De todas formas, pediré un deseo, y aunque se cree que pedirlos en "voz alta" impide que se cuplan, creeré en la magia que todos quienes leen aportan y tendré fe en que se cumplirá. No me importa que regrese a mi lado y me regale denuevo la oportunidad de ser su amiga, pero si quisiera saberla feliz, tranquila y segura, satisfecha y llena de vida.
Nunca ha sido lindo ver como otra persona se autodrestuye, pero en algún momento de la vida pensé estar acostumbrada a este tipo de cosas.
Aprovecho la instancia para pedirles a todos quienes se sientan llamados a regalarme ese espacio en sus vidas, porque ustedes siempre lo han tenido en la mía.
También te digo, amiga, que no quiero leer más tristezas en tus "cartas", quiero saberte fuerte para afrontar los fantasmas y segura para avanzar hacia un futuro que no puedes predecir ni manejar. La frialdad y la racionalidad son algo preciado en ciertas circunstancias de la vida, pero para vivir, con todo lo que ese maravilloso verbo implica, no siempre son buenas consejeras. Sigue a ese corazón lindo que tienes, déjalo cicratizar con la cálida luz del sol veraniego y con el soplo refrescante y acogedor de las amigas que estamos contigo.
Las quiero a todas...y sí, fui muy cursi, pero era necesario y, como decía ella, es parte de mi encanto.
Ciao
En fin, lo que me trajo aquí hoy es la necesidad de cerrar un capítulo, aunque en mi discurso era algo cerrado. No daré nombres, porque no corresponde, pero quienes sepan de la historia sabrán de quienes hablo.
Hace cuatro años cambió mi vida, salí de la enseñanza media y entré a la universidad a estudiar periodismo. No estaba segura de haber elegido correctamente, pero sentía que no había mejor alternativa. Ahora creo que pude ser profe, publicista, administradora de empresas y un sin fín de cosas más, pero ya no las fui...pero quizás las seré.
El asunto es que ese cambio vino de la mano de muchos más, algunos felices y otros complejos, pero el más importante partió aquel año 2003, en que terminaba el cuarto medio y terminará hoy en estas palabras.
Supongo que todos los lectores han contado con un amigo a amiga que cumple todos los roles que un ser humanos necesita. Es tu amiga, tu partner, tu crítico, sicólogo, esteticista, colega, enemigo, un pseudo novio ya que te conciente cuando puede y es como tu hermana o hermano ideal.
Como todo el mundo tuve a alguien así. y no digo que hoy no tenga un montón de grandes amigas, un par de amigos de la infancia eternos e incondicionales y un novio maravilloso, pero esa persona con quien compartí unos hermosos y complejos cuatro años de enseñanza media y quien pensé que acompañaría siempre hoy sólo se transformó en un familiar político holográfico. Esto porque es mi cuñada.
Sé que todo el mundo cambia y que el pasar de ser sólo mi mejor amiga a también ser mi cuñada modifica mucho las cosas, pero ella sufrió otros cambios que se alejan de lo que se puede manejar sólo con cariño.
Conoció a otras personas, otra música y otra forma de ver la vida; modificó ciertos hábitos y destinó menos tiempo a nosotras; se puso más quisquillosa y los celos por mi falta de tiempo y la presencia de su hermano generaron conflictos.
Nos distanciamos y luego nos arreglamos y así nos llevamos tres años, hasta que algo cambió. Dejamos de entendernos, como si hablaramos idiomas distintos, como si nunca nos hubiésemos conocido y, de una forma u otra, ambas sentimos que la otra ya no nos quería como antes. Y tal vez era verdad.
Me habría gustado ser capaz de acompañarla en su cmino y me habría hecho muy feliz si la hubiese tenido más cerca, pero no fue así y cada vez lo es menos.
Hoy le pongo punto final a una amistad que fue linda, de colores mágicos y grises sombríos y que hace tiempo dejé de sostener. Quisiera confesar que en cierta medida me siento culpable de rendirme, porque no es mi estilo y porque lamentablemente para m seguiré viéndola a la distancia.
De todas formas, pediré un deseo, y aunque se cree que pedirlos en "voz alta" impide que se cuplan, creeré en la magia que todos quienes leen aportan y tendré fe en que se cumplirá. No me importa que regrese a mi lado y me regale denuevo la oportunidad de ser su amiga, pero si quisiera saberla feliz, tranquila y segura, satisfecha y llena de vida.
Nunca ha sido lindo ver como otra persona se autodrestuye, pero en algún momento de la vida pensé estar acostumbrada a este tipo de cosas.
Aprovecho la instancia para pedirles a todos quienes se sientan llamados a regalarme ese espacio en sus vidas, porque ustedes siempre lo han tenido en la mía.
También te digo, amiga, que no quiero leer más tristezas en tus "cartas", quiero saberte fuerte para afrontar los fantasmas y segura para avanzar hacia un futuro que no puedes predecir ni manejar. La frialdad y la racionalidad son algo preciado en ciertas circunstancias de la vida, pero para vivir, con todo lo que ese maravilloso verbo implica, no siempre son buenas consejeras. Sigue a ese corazón lindo que tienes, déjalo cicratizar con la cálida luz del sol veraniego y con el soplo refrescante y acogedor de las amigas que estamos contigo.
Las quiero a todas...y sí, fui muy cursi, pero era necesario y, como decía ella, es parte de mi encanto.
Ciao
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